Tras 20 años de uso intensivo de nuestro campo de fútbol de Matigoxotegi, reclamamos el arreglo del mismo para poder seguir trabajando con la tan cacareada cantera guipuzcoana. Estamos hartos de promesas incumplidas y de una eterna espera de un turno que nunca llega.

Llevamos muchos años en precario, sin poder ofrecer a nuestros chavales un césped digno donde realizar su deporte preferido. Vemos con satisfacción que se remodelan los campos de fútbol de nuestro alrededor preguntándonos, ¿y a nosotros cuándo nos toca? Esta es la pregunta que nos hacemos y nadie nos contesta. ¿Es que acaso el hecho de estar ubicado en una zona de barrios obreros como son Egia e Intxaurrondo nos perjudica para estos arreglos?

Cuando nuestro Ayuntamiento presenta presupuestos donde se contemplan grandes obras e incluso donde se refleja un superávit, ¿dónde está la partida para arreglar nuestro campo? El último césped de Matigoxotegi se pagó en pesetas, en el año 2001. Los técnicos hablan de un máximo de entre diez, y doce años de vida para un césped a pleno uso. ¿Cuánto más debemos esperar? ¿Cuantas lesiones más tenemos que ver por culpa del terrible estado en el que se encuentra? ¿Cuantas veces se nos encogerá el corazón cada vez que vemos a un niño cayendo cerca de la vallas de cemento?

A pesar de la desilusión y tristeza con la que hemos recibido otra nueva negativa a cambiar nuestro césped, no vamos a parar en nuestra legítima reclamación. Tenemos el derecho a dirigirnos a las instituciones municipales y forales para decirles que MATIGOXOTEGI EXISTE y que nuestro turno ha llegado.

*Este sábado día 9 de noviembre a las 11h30, nos manifestaremos en el mismo campo.